
Darío Pérez
@ringsider2020
Este sábado noche en Las Vegas (Estados Unidos), ya domingo en la madrugada española donde echamos en falta una hora del reloj, la promotora Top Rank organizó una velada con un título mundial masculino y otro femenino en juego, curiosamente el WBO del peso wélter en ambos casos.
Respecto a los hombres, era la primera defensa mundial de Brian Norman Jr. (27-0, 21 KO), que se enfrentaba al aspirante Derrieck Cuevas (27-2-1, 19 KO) como amplio favorito para analistas y apostadores. El campeón hizo bueno los pronósticos y noqueó a Cuevas al final del tercer round, mostrando precisión y potencia a partes iguales. Los crochés de izquierda fueron haciendo mella hasta que, cuando ya casi se intuía la campana, una combinación terminó en derribo; muy bien el árbitro Tom Taylor, que insistía al retador para que le mirase y se pusiera en actitud de combate. Al no hacerlo, este aplicó el reglamento y decretó el KO técnico. Gran triunfo para un Norman que da un golpe en la mesa y se postula como posible estrella en divisiones de históricamente mucho dinero en Estados Unidos.
Debemos señalar la muy mala organización de Top Rank, que tuvo parados a espectadores del Fontainebleau de Las Vegas (irían a echar unos duros a las máquinas y les importaría menos que a los insomnes europeos) y televidentes durante más de una hora entre el final del undercard y las dos refriegas principales. El hecho de cambiar de emisora televisiva para entrar de ESPN+, parte de la app, a ESPN, canal por cable estadounidense de mucha mayor difusión, ya ha sido varias veces motivo de queja por detenciones exageradas en el desarrollo de las funciones de la compañía promocional.
Sobre las féminas, la campeona mundial Mikaela Mayer (21-2, 5 KO) se medía por segunda vez contra la británica Sandy Ryan (7-3-1, 3 KO). Si bien todos esperábamos una contienda como la primera, con Mayer lanzando más manos y la británica seleccionando, más potentes, mejor las suyas, fue toda una sorpresa ver que Ryan regaló los primeros seis asaltos a la local; pareció más táctica de esquina que mal rendimiento, pues la foránea, esta vez sin pintura en la puerta del hotel, sí metió duros golpes de contra a la estadounidense en los últimos rounds. Fue demasiado tarde y Mayer se impuso por decisión unánime, reteniendo su corona mundial.

Como aperitivo a las lides principales, varias peleas spoiler, como llamamos aquí a aquellas cuyos resultados casi sabemos los espectadores de antemano y que, en grandes empresas como la de Bob Arum, es menos admisible. Simplemente queremos destacar a un púgil a las puertas del mundial del peso pluma, como Bruce Carrington (15-0, 9 KO), que tuvo un rival bastante inferior en el mexicano Enrique Vivas (23-4, 12 KO), noqueándolo en tres rounds únicamente. Al contrario que en el semifondo ya comentado, hay que denunciar la peligrosa actuación del carnicero Raúl Caíz Jr., dejando a Vivas terminar el segundo asalto tras un duro derribo mientras era apalizado, aparte de una esquina irresponsable que le permitió salir al «matadero» en el tercero, sin esperanzas de ganar y todos los números para sufrir daño innecesario.