
Los proyectos del ministro saudí Turki Alalshikh están consiguiendo lo que hasta hace poco era inimaginable en el boxeo. En Estados Unidos sienten que Arabia Saudí ha puesto en peligro su monopolio en el noble arte, por lo que buscan formas de atraer a los espectadores. Con un futuro comprometido por la falta de espacios televisivos, el veterano promotor estadounidense Bob Arum confirmó que tiene un nuevo socio, nada menos que anunció que empezará a trabajar conjuntamente con uno de los principales personajes de la competencia, su compatriota Al Haymon.
La empresa promotora Premier Boxing Champions quiere recuperar el terreno perdido por las escasas veladas que ha organizado en los últimos años, situación que ha sorprendido al mundo del boxeo. Sobre la mesa, un nombre destaca sobre el resto: el de campeón del mundo del peso ligero WBA, el estadounidense Gervonta Davis.
El de Baltimore está considerado el púgil más destacado del país de las barras y las estrellas, a pesar de su última actuación ante el campeón mundial superpluma WBA, Lamont Roach Jr., que hizo un gran combate y para muchos mereció el triunfo en su último enfrentamiento ante Davis. Por otro lado, en Top Rank se frotan las manos también con Keyshawn Davis, al que algunos comparan con Sugar Ray Leonard.
A largo plazo se dibuja un enfrentamiento entre los campeones ligeros Gervonta Davis (de la Asociación Mundial de Boxeo-WBA) y Keyshawn Davis (de la Organización Mundial de Boxeo-WBO), así como otros duelos entre boxeadores de Premier Boxing Champions y Top Rank. Un paso lógico que proporcionará peleas de alto nivel que entusiasmarán a los aficionados mundiales.
Sin embargo, las bolsas que paga Riyahd Season siguen siendo superiores, por lo que serán los propios boxeadores quienes decidan qué promotora se impone en la particular lucha entre empresarios. Pero seamos optimistas, la competencia traerá un mejor panorama al boxeo mundial, seguro.