Esta pasada madrugada en el T-Mobile Arena de Las Vegas, dentro de una promoción conjunta PBC-Golden Boy, el mexicano Jaime Munguía (45-2, 35 KO) disputaba por segunda vez el título mundial supermedio, esta vez el de la WBA, en poder de su compatriota Armando Reséndiz (16-2, 11 KO), que ascendió el pasado mes de enero desde campeón interino a absoluto, tras la renuncia de Terence Crawford al retirarse del boxeo. En la primera ocasión, Munguía perdió ante Saúl «Canelo» Álvarez en mayo de 2024 por decisión unánime, con los cuatro cinturones de Canelo en juego. Y ahora, en la segunda, por fin Munguía se alzó con un título mundial en una segunda categoría, con victoria a los puntos en decisión unánime. Muchos años sin oportunidades mundialistas y por fin llegó el éxito.

Munguía comenzó agresivo en los primeros asaltos, aunque el campeón no perdió la compostura y se mantuvo firme, pero el aspirante tomaba ventaja. Golpes duros al cuerpo por parte de Munguía, y aunque Reséndiz intentaba responder, suelto y brillante el nuevo campeón se hizo con los seis primeros asaltos.

En la segunda mitad de combate, se mantuvo la superioridad de Munguía, que sin hacer una pelea extraordinaria, tuvo mucha más frecuencia de golpeo y Reséndiz no tuvo ideas para contrarrestar la ambición del aspirante. Pasó dificultades serias Reséndiz en el último asalto, y nunca pudo remontar en los doce rounds, siendo anulado por el nuevo campeón.

Al final, las puntuaciones de los jueces fueron claras y favorables a Jaime Munguía, 120-108, 119-109 y 117-111.